Cuando una ciudad decide que sus congresos pueden servir para mucho más
La actividad congresual ha sido entendida tradicionalmente por los destinos como una oportunidad para atraer visitantes, talento, innovación, y traducir todo ello en actividad económica. Y eso es innegable y muy valioso.
Pero ¿qué pasa cuando nos preguntamos: a qué retos sociales complejos se enfrenta nuestra ciudad y cómo puede el ecosistema de congresos ayudar a abordarlos?
Este fue el punto de partida del cual nació Gijón LegacyHUB, una iniciativa que impulsamos junto al Gijón Convention Bureau para conectar el turismo profesional con un reto complejo del destino: la salud mental y el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes.
Y ese cambio de mirada lo cambia casi todo.
Porque cuando el centro deja de ser el evento y pasa a ser el reto, los congresos ya no se piensan solo como encuentros efímeros o aislados, sino que empiezan a funcionar como espacios capaces de activar alianzas, conversaciones, conocimiento y recursos con vocación de continuidad.
Ya no se busca una causa que asociar a un evento para diseñar un proyecto de impacto. En Gijón primero se ha escuchado una necesidad real del territorio, después se ha reunido a actores diversos alrededor de ese reto y, a partir de ahí, se ha diseñado cómo los congresos pueden aportar estratégicamente dentro de un proceso más amplio.
Hablar de salud mental y bienestar emocional de infancia y adolescencia obliga a salir de respuestas simples. Exige mirar a la vez educación, salud, comunidad, cultura, administración pública y entorno social. Exige también reconocer que ningún actor puede sostener por sí solo una respuesta a la altura del problema.
Por eso Gijón LegacyHUB ha tomado la forma de una plataforma intersectorial, un espacio donde personas y organizaciones que no suelen trabajar juntas empiezan a construir una visión compartida, un lenguaje común y nuevas formas de colaboración que puedan sostenerse en el tiempo.
Diseñar el legado más allá de un proyecto puntual y empezar a generar una nueva forma de crear valor compartido y de dejar capacidad instalada en la ciudad:
- Capacidad para escuchar mejor
- Capacidad para coordinarse
- Capacidad para sostener respuestas en el tiempo
En esta primera fase (2025) ya han pasado cosas importantes.
- Se ha priorizado un reto de ciudad,
- Se ha realizado un diagnóstico sistémico
- Y se ha activado una comunidad intersectorial cada vez más implicada en el proyecto, que además sigue creciendo y empieza a reconocer el valor de trabajar de otra manera.
Quizá una de las señales más interesantes de este proceso es que ya se está moviendo la mirada de las personas y organizaciones implicadas:
- El ecosistema turístico y de eventos empieza a reconocerse no solo como proveedor de servicios, sino como aliado estratégico en retos de ciudad.
- Y, al mismo tiempo, actores educativos, sociales, sanitarios, institucionales y comunitarios empiezan a ver que los congresos también pueden ser una oportunidad estratégica para conectar conocimiento, agenda pública y acción local.
¿Qué pasaría si dejáramos de pensar los eventos como un fin en sí mismo y empezáramos a diseñarlos como parte de una respuesta más amplia a retos compartidos?
Gijón LegacyHUB apunta justamente en esa dirección. No habla de congresos con legado. Plantea una manera distinta de relacionar ciudad, turismo de reuniones y valor público.
Seguiremos contando esta historia a medida que el proyecto avance.
Si quieres profundizar en su origen, su sentido y su recorrido, te invitamos a ver este videopodcast.